Identidad Corporativa

escudo

Recientemente, el Ayuntamiento de Cantillana ha finalizado el trámite de aprobación y registro oficial de la rehabilitación de su escudo de armas municipal y creación de bandera, supliendo de esta forma una carencia de décadas en cuanto a la correcta adecuación y uso de los símbolos municipales. Prácticamente desde 1998, se viene trabajando en un minucioso estudio-informe que ha concluido con una propuesta de escudo municipal, rehabilitando el antiguo y enriqueciéndolo con necesarias aportaciones heráldicas, y de creación de bandera, que no existía.

Todo ello amparado por la Ley andaluza 6/2003, de 9 de octubre, de símbolos, tratamientos y registro de Entidades Locales, por la aplicación de los códigos heráldicos y por la justificación desde el punto de vista histórico, habiendo obtenido del máximo órgano de gobierno local la aprobación unánime y la definitiva autorización y registro oficial de la Consejería de Administración Local de la Junta de Andalucía, a la que el Estado delegó a través de la Constitución de 1978 y los estatutos de autonomía, las competencias en materia de escudos, tratamientos y símbolos municipales. Así ha quedado definitivamente registrado el día 22 de octubre de 2014.

 

El escudo municipal de Cantillana

La referencia más antigua encontrada sobre un blasón municipal de Cantillana es de 1785. En ella se describe el que por entonces se encontraba pintado en la Torre del Reloj: “en que se ve un águila imperial en cuyo somero se ve un castillo y en su cima un armado con una bandera...” Lo rodeaban unos versos en latín haciendo alusión a la antigüedad y origen prerromano de la Villa y evolución de su toponimia.

Años después, en 1848, el símbolo municipal aparece en sello de caucho en documentos oficiales. Se muestra un castillo y un guerrero con espada, sin la bandera originaria ni el águila imperial. El castillo y el armado con la espada se mantienen como símbolo institucional local durante todo el siglo XIX y XX, en diferentes y pintorescas versiones más o menos artísticas pero sin ningún rigor heráldico, sin forma de escudo ni definición clara de formas y colores y sin timbre (corona).

De esta forma, y sin registro ni adecuación a la normativa oficial, llega hasta nuestros días, cuando se decide iniciar el procedimiento de rehabilitación conforme a ley, fijación definitiva y registro del escudo y junto a él creación de la bandera. Se encarga del estudio, proyectos y diseños el artista local Luis Manuel López Hernández, licenciado en Bellas artes, quien durante años trabaja en ello recopilando datos para realizar finalmente las propuestas definitivas.

El blasón toma forma de escudo español, cuadrilongo y redondeado en punta, en él se muestran los emblemas históricos del castillo y el armado, al que se le rehabilita su bandera originaria con la cruz de Santiago primitiva, aludiendo al castillo o fortaleza de Cantillana conquistado por los castellanos cristianos en 1247, el Maestre y los caballeros de Santiago a quienes se las entregó Fernando III el Santo.

Sobre las torres pequeñas del castillo se introducen dos elementos heráldicos alusivos a dos importantes etapas históricas de la fortaleza y villa: una mitra con cruz patriarcal verde, por el señorío de los Arzobispos de Sevilla (1252-1573) y una corona condal, en alusión al señorío de los Vicentelo de Leca, que serían Condes de Cantillana (1574-1812, aunque el título sigue vigente en la actualidad).

El suelo o terraza del castillo es verde (sinople) por su simbolismo andalusí y ubicación en la vega sevillana, y en él se muestra una faja doble, azul y plata ondulada que representa al río Guadalquivir, a cuyo originario cauce y modelado geográfico debe nuestro pueblo su existencia.

El campo del escudo se ha definido de rojo (Gules, en heráldica: Que sobresale de la sangre de sus enemigos). Rojo carmesí, como el del pendón real de Castilla, conquistadora, pero también el de la mucha sangre que costó a los heroicos habitantes árabes de Cantillana que la defendieron ferozmente, como relatan las fuentes históricas. Es, junto al verde, color heráldico del blasón de los Vicentelo de Leca y es el color de la pasión que tanto caracteriza la idiosincrasia de los cantillaneros.

Lo bordea una franja de oro, como la bordura del escudo de Leca, con leyenda latina en letras de rojo, rehabilitando y corrigiendo según los actuales conocimientos de arqueología e historia, aquellos versos latinos de nuestro antiguo blasón, haciendo alusión a la antigüedad remota y romana de Cantillana, la Naeva hecha municipio en tiempos de Vespasiano y su continuidad como Cantillana en las diferentes etapas en las que se consolida Villa y Condado.

Por último, se ha elegido la corona mural de villa (cinco torres) por haber sido municipio romano amurallado, como mejor y más adecuado timbre, siguiendo las recomendaciones de expertos heraldistas ya que nuestro emblema había carecido siempre de un timbre fijo.

 

  • Descripción heráldica del escudo

Escudo español; en campo de gules, castillo de plata mamposteado de sable y aclarado de azur, con puerta árabe, terrazado de sinople, naciente de la torre del homenaje un guerrero armado de coraza de acero del natural, con celada de perfil de lo mismo, con penacho de cinco plumas de gules, oro, azur, plata y sinople, y en su diestra porta una espada de plata y empuñadura de oro y en su siniestra una bandera de plata, con asta de oro, cargada de cruz latina flordelisada de gules (primitiva de la Orden de Santiago); sobre la torre albarrana derecha, mitra de plata adornada de oro y con ínfulas de lo mismo, cargada de cruz patriarcal de sinople y sobre la torre izquierda, corona condal de oro; en punta un rio con forma de faja ondulada doble, la superior de azur, la inferior de plata; bordura de oro con la leyenda latina “MUNICIPIUM FLAVIUM NAEVENSIS, ORIGO CASTRI, VILLAE COMITATUSQUE CANTILLANAE” en letras de gules. Al timbre corona mural de villa.

La traducción de la leyenda latina es la siguiente: EL MUNICIPIO FLAVIO DE NAEVA FUE ORIGEN DEL CASTILLO, VILLA Y CONDADO DE CANTILLANA.

 

BANDERA PARA INTERNETLa bandera municipal de Cantillana

De nueva creación y aprovechando el estudio y procedimiento oficial para rehabilitar y registrar el escudo, se ha propuesto una enseña que emana directamente, en formas y colores, de aquél. De proporción rectangular 18x11, es un paño formado por tres fajas, la superior de 3/7 de alto, en rojo carmesí también llamado grana, la central de 1/7 de alto, de plata o gris muy claro y la inferior de verde Andalucía, también de 3/7 de altura. Lleva en el centro el escudo municipal y como aquél fue aprobada por unanimidad de los concejales en pleno el día 25 de septiembre de 2014.

El simbolismo de sus colores y proporciones nos evocan la situación e historia, pasado y presente de Cantillana, periodos y personajes relevantes, idiosincrasia y anhelos.

 

En el rojo o grana vemos una alusión a distintivos romanos y pre-andalusíes; a la heroica sangre de los moros que fueron aquí vencidos defendiendo su castillo, al carmesí real de castilla y al de la orden de Santiago que lo conquistaron; al rojo heráldico cardenalicio y de los Vicentelo de Leca; al rojizo suelo de las estribaciones de la Sierra Morena, y al rojo de la pasión, de la lucha y de la sangre de todos los cantillaneros de todas las épocas.

 

En el verde están la vega y las tierras fértiles, la herencia andalusí, la bandera y el himno de Andalucía que tienen aquí su cuna por Blas Infante; el sinople de la dignidad arzobispal y el heráldico también de los Vicentelo de Leca; el verde de la esperanza que nos alienta…

 

En la blanca plata de la franja central que separa la dualidad de los otros colores están su luz, su alegría, sus casas y su histórico castillo, hoy desaparecido; están el rio grande del que hizo camino luminoso de futuro y anhelos, y la estela espiritual de sus afamadas glorias marianas…

 

 

 

 

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